23 Junio, 2010

La difícil delgadez

Decía mi amigo Jorge Calvo (maravilloso actor) en uno de sus espectáculos de trouperío y vedeterío que existe “la difícil delgadez”. ¡Ay! que razón tiene el canalla. Lejos de los problemas de alimentación que ya conocemos, ser delgado es una aspiración; tanto que hay quienes están toda la vida a dieta, viven en un régimen permanente y autoritario que ni Napoleón Bonaparte con sus tropas. La delgadez es bella, envidiable, deseada, si no fuera así todos los maniquíes de los escaparates serían como somos en realidad: gordos, lozanos, hermosotes. Nos gusta ver modelos delgados y pensar que seremos como ellos o ellas con esas ropas. La realidad llega ahora, con el verano. Y con las playas. Y la delgadez no es difícil sino insoportable. Afortunadamente esa realidad playera de lorzas y michelines es tan democrática que no hay cuerpo que en bañador pase la prueba de las pasarelas. Me explico, ¿quién está como esos modelos? ¡Cuatro gatos!

El top Javier de Miguel pasa la prueba de la playa